Lanzaste una campaña en Google Ads. Cada clic cuesta, y todos llegan a tu página de inicio: un menú con siete opciones, un carrusel, la historia de la empresa y, hasta abajo, un formulario. La mayoría se va antes de llegar ahí.
La pregunta no es si necesitas una landing page o un sitio web. Casi siempre necesitas las dos cosas. La pregunta es a dónde mandas a cada persona según lo que vino a buscar.
La diferencia en una frase
Una landing page es una sola página, con un solo mensaje y una sola acción. Un sitio web son muchas páginas, para varios públicos, con muchos caminos posibles. Una sirve para convertir a alguien que ya sabe lo que busca; el otro, para que te encuentren y confíen en ti.
Cuándo conviene una landing page
Cuando pagas por tráfico con una oferta concreta, como una campaña de anuncios.
Cuando promocionas un solo servicio y quieres medir una sola conversión.
Cuando quieres probar un mensaje antes de cambiar todo el sitio.
En Google Ads, la experiencia en la página de destino es uno de los factores con los que se evalúan tus anuncios. Una página que repite lo que prometió el anuncio suele funcionar mejor que mandar a la gente a buscarlo por su cuenta.
Cuándo necesitas un sitio web
Cuando quieres aparecer en búsquedas orgánicas: Google necesita varias páginas con contenido para entender qué haces.
Cuando el prospecto investiga antes de decidir y quiere ver quién eres, qué has hecho y cómo trabajas.
Cuando ofreces varios servicios a públicos distintos.
Qué hace buena a una landing page
Un título que repite la promesa del anuncio.
Una sola llamada a la acción, sin menú que distraiga.
Un formulario corto: pide solo lo que de verdad vas a usar.
Prueba social real: testimonios o casos con permiso, nunca inventados.
Que cargue rápido en el celular, porque ahí llega buena parte del tráfico.
Y que esté conectada a tu CRM. Un lead que llega a un correo que nadie revisa es un lead perdido, por buena que sea la página.
Los dos errores más comunes
El primero es mandar el tráfico pagado a la página de inicio, donde el visitante tiene que adivinar qué hacer. El segundo es el contrario: lanzar una landing page sin tener sitio. El prospecto busca tu nombre, no encuentra nada que le dé confianza y no vuelve.
Cuándo no necesitas una landing page
Si no haces campañas pagadas y ofreces un solo servicio, una buena página de servicio dentro de tu sitio puede cumplir esa función. No construyas páginas que no vas a usar.
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¿A dónde estás mandando tu tráfico?
Cuéntanos qué campañas tienes o planeas. En una conversación corta se ve si te conviene una landing, ajustar tu sitio o las dos cosas, y si lo que ya tienes alcanza, te lo decimos.


